La amenaza misilística Iraní

Una de las críticas más importantes con respecto al acuerdo nuclear iraní, es la aparente ausencia a imponer limitaciones a las capacidades misilísticas de Irán. Aquellos que apoyan el acuerdo aseguran que se han tomado las previsiones para restringir la capacidad de Irán para construir misiles diseñados para llevar cabeza nucleares, por los próximos ocho años.

Sin embargo a pesar de lo que aseguran aquellos que apoyan esta acuerdo con Irán, el ministro de relaciones exteriores iraní, asegura que el acuerdo alcanzado muy poco tiene que ver con el programa misilístico iraní de armas convencionales, ya que no están destinadas a llevar armas nucleares. Entonces: ?El acuerdo nuclear con Irán reduce la amenaza de su capacidad misilística, o deja un vacío para que Irán construya libremente misiles con capacidad de llevar eventualmente armas nucleares?

Misil Shahab-3

Es muy bien sabido que existen misiles que fueron diseñados para llevar armas nucleares y de ser necesario, son capaces de llevar cabezas con armas convencionales. De igual manera, muchos misiles balísticos fueron construidos para misiones convencionales, como el misil soviético Scud, capaz de cargar una cabeza nuclear. Pero para Irán, las limitaciones que establece el acuerdo nuclear, dichas limitaciones son en cuanto a los misiles diseñados para cargar con cabezas nucleares, es irrelevante, dado que los misiles de mediano alcance iraníes son de doble propósito.


Así que es lógico razonar que el acuerdo nuclear, no va a bloquear o ralentizar el programa misilístico iraní. En cualquier caso, todos los activos financieros que fueron liberados como consecuencia del tratado, van a servir para reforzarlos. Nada de qué preocuparse, claman los que abogan por el acuerdo, ya que según ellos, los misiles convencionales iraníes no son para nada certeros. Sin embargo la realidad es que Irán está innovando e introduciendo un sistema de guia sumamente preciso en toda la gama de armas balísticas GAMUT. Especialistas como Anthony Cordesman, aseguran que para 2016 Irán tendrá en operatividad una variante del Shahab 3, capaz de alcanzar objetivos de hasta un rango de 1.700 km, con una precisión sin precedentes. En un video reciente se pudo ver un prototipo de este misil, dejando claro lo preciso del mismo y la capacidad de los iraníes de controlarlo en vuelo.

En la región del Golfo, misiles de precisión de corto alcance que pueden destruir objetivos como hangares en bases aéreas ya han sido desplegados. Estos misiles de corto alcance tan precisos cambian la realidad en el terreno, estos mismos misiles podrían alcanzar objetivos de infraestructura civil e incluso plantas de energía nuclear ocasionando una catástrofe similar a la desgracia de Chernobyl. En cualquiera de estos escenarios, la amenaza existencial es real, llámenlo como lo quieran llamar.

La amenaza misilística iraní, está creciendo en cantidad y calidad. Con el cese de las sanciones al régimen iraní, Irán es más proclive a incrementar sus programas balísticos y equiparse por medio de las naciones del oeste en cuanto a tecnología, que están dispuestas a facilitar la transferencia tecnológica necesaria para rehabilitar a la República Islámica de Irán.

HASBARA ESP

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Iran aspira a tener docenas de bombas nucleares

Ministro de Relaciones Internacionales de Israel Yuval Steinitz
Ministro de Relaciones Internacionales de Israel Yuval Steinitz

Yuval Steinitz: Irán no está buscando sólo unas cuantas bombas nucleares “en el sótano”, sino más bien se prepara para producir docenas al año, la industria nuclear de Irán es “más grande que la de Corea del Norte o Pakistán.”

El problema, no es sólo de Irán se convierta en un estado nuclear, sino que llegue a convertirse en una “superpotencia nuclear.”

Israel e Irán

En los próximos días y meses, el tema de la capacidad nuclear de Irán dará mucho para hablar y escribir. Irán desafía al mundo con un programa que ellos afirman es para fines pacíficos. Israel y algunos países tienen serias dudas al respecto.

Los temores respecto a las intenciones de Irán pueden resultar exagerados para algunos, infundados técnicamente para otros. Pero en casa del ahorcado, el tema de la soga no es trivial.

El presidente de Irán, en repetidas ocasiones, ha expresado que el Estado de Israel es ilegítimo, que debe ser borrado del mapa. Su negación de los horrores del Holocausto es conocida y reiterada. Irán es una potencia militar, industrial y petrolera. Su industria de armamento le ha permitido fabricar y probar cohetes de largo alcance, capaces de llegar a Israel con cargas letales. Con tales referencias, es normal que Israel recele del coloso persa.

Los judíos, y el Estado judío que tiene una población mayoritariamente judía, han sufrido amenazas en el pasado que se convierten en realidades trágicas. El mundo que ha compartido tales realidades históricas, no ha hecho sino lamentar estas tragedias, incapaz de preverlas o, más aún, sin haberlas querido evitar.

En 1933 Hitler era una amenaza que pocos denunciaron, pensando que la pasividad y la complacencia lo aplacarían. Winston Churchill fue un solitario en su visión, que terminó convirtiéndose en una realidad cuya factura incluyó seis millones de judíos asesinados en campos de concentración.

En el año 2012, Ahmadenijad e Irán son una amenaza que muchos temen y muy pocos denuncian, pensando también que la complacencia, la pasividad y algunas sanciones harán que el programa nuclear de Irán sea solo para fines pacíficos. La lógica de los espectadores dice que Irán no ha de atreverse a acciones en contra de Israel. Probablemente, el error es doble: Israel sí es un blanco de un Irán nuclear, y el Irán nuclear no va a tener víctimas israelíes y espectadores, sino víctimas mayoritariamente… también de entre aquellos que se consideran espectadores.

Israel se enfrenta a una amenaza real y muy fuerte. Un país enemigo con capacidad de destrucción que lo amenaza y tendría como cumplir su amenaza. Que actúa sin provocación directa y que además tiene serios antecedentes: el apoyo a Hezbolá en el Líbano y a HAMAS en Gaza.

El tema no se agota para Israel. Su existencia está en peligro. El futuro de sus ciudadanos pasa a depender de la voluntad de un enemigo declarado y no buscado, con la capacidad de infligir daños en forma rápida y contundente. La primera víctima de un Irán nuclear sería Israel, por lo tanto, es Israel el país más preocupado por esta situación. Estados Unidos, Europa y otros países se preocupan. Los judíos tienen que, además de preocuparse, ocuparse.

Sí, el problema es primeramente de los judíos. Su existencia está en juego. El ndo, no necesariamente lo entiende o no es la prioridad. En plena II Guerra Mundial, se pidió a los aliados bombardear los rieles de ferrocarril para impedir que los trenes que llevaban judíos a campos de concentración siguieran llevando personas a la muerte. Los aliados no lo hicieron, porque no era conveniente. Por los momentos, para muchos aliados circunstanciales, no es conveniente presionar para parar el programa nuclear iraní.

Para Israel, con seis millones de cadáveres sin tumba… es imprescindible que Irán no sea nuclear. La experiencia judía no le da cabida al optimismo.

Elias Farache