Netanyahu en la ONU: Un Irán con armas nucleares sería como 50 Coreas del Norte

El Primer Ministro Netanyahu se dirigió a la Asamblea General de la ONU:

Hoy en día , nuestra esperanza para el futuro es desafiado por un Irán con armas nucleares que busca nuestra destrucción . Pero ese no fue siempre el caso. Hace unos 2.500 años, el gran rey persa Ciro terminó el exilio babilónico del pueblo judío. Él emitió un edicto famoso en la que proclamó el derecho de los judíos a regresar a la Tierra de Israel y reconstruir el Templo judío en Jerusalén. Así comenzó una amistad histórica entre los Judíos y los persas, que duró hasta los tiempos modernos.
El Presidente Rouhani dirigió el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán de 1989 a 2003. Durante ese tiempo, los secuaces de Irán asesinaron a 85 personas en el centro de la comunidad judía en Buenos Aires. Ellos mataron a 19 soldados estadounidenses por la voladura de las Torres Khobar en Arabia Saudita. ¿Hemos de creer que Rouhani, el asesor de Seguridad Nacional de Irán en ese momento, no sabía nada de estos ataques? Como todos los demás, me gustaría que pudiéramos creer las palabras de Rouhani. Pero hay que centrarse en las acciones de Irán. @HasbaraEsp

Rouhani nos aseguró que en la realización de su programa nuclear, Irán “nunca ha elegido el engaño… y el secreto.” En 2002, Irán fue sorprendido in fraganti en la construcción de una instalación secreta de centrifugación subterránea en Natanz. Luego, en 2009, Irán fue capturado de nuevo en flagrancia, al construir en secreto una enorme instalación nuclear subterránea de enriquecimiento de uranio en una montaña cerca de Qom. ¿Por qué un país con grandes reservas naturales de energía, invierte miles de millones en el desarrollo de la energía nuclear? ¿Por qué un país con un programa nuclear pacífico desarrolla misiles balísticos intercontinentales, cuyo único propósito es llevar ojivas nucleares?
Al igual que Irán, Corea del Norte también dijo que su programa nuclear es para propósitos pacíficos. Al igual que Irán, Corea del Norte también ofrece concesiones sin sentido y promesas vacías a cambio de un alivio a las sanciones. En 2006, Corea del Norte detonó su primer artefacto nuclear. Un Irán con armas nucleares en el Medio Oriente no sería otra Corea del Norte. Sería como ¡50 Coreas del Norte!
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Una solución diplomática exigiría a Irán a hacer cuatro cosas. En primer lugar, poner fin a todo enriquecimiento de uranio. En segundo lugar, eliminar de su territorio las reservas de uranio enriquecido. En tercer lugar, desmantelar la infraestructura con capacidad de ataque nuclear, incluyendo la instalación subterránea cerca de Qom y las centrifugadoras avanzadas en Natanz. Cuatro, deje todo el trabajo en el reactor de agua pesada en Arak destinada a la producción de plutonio.
La comunidad internacional tiene a Irán en las cuerdas. Si desea eliminar el programa nuclear de Irán pacíficamente, no dejen la presión. Sigan así. @HasbaraEsp
Israel nunca va a aceptar armas nucleares en manos de un régimen falso que promete repetidamente borrarnos del mapa. Contra esta amenaza, Israel no tendrá más remedio que defenderse. Israel no permitirá que Irán consiga armas nucleares. Si Israel se ve obligado a estar solo, Israel estará solo. Sin embargo de pie y al hacer esto, Israel sabrá que estaremos defendiendo a muchos, muchos otros. @HasbaraEsp

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Todo sobre Siria

Publicación conjunta de @israelen360 y @Hasbaraesp

Las cartas ya están echadas, todo parece indicar que occidente ya alista su caballería rumbo a Siria, pero ¿Cuáles son los escenarios que se manejan? ¿Estados Unidos y sus aliados pueden iniciar un nuevo frente en Medio Oriente sumándose a los de Irak y Afganistán? ¿Qué tiene que ver esto con las constantes tensiones con Iran? ¿Por qué el haber utilizado armas químicas es motivo suficiente para una respuesta militar, y el haber asesinado a 100.000 civiles no lo es?

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Abrir un nuevo frente en el Medio Oriente podría ocasionar una respuesta Iraní, la cual durante años se ha postergado por las consecuencias que esto podría acarrear, la posibilidad de desencadenar un escenario el cual involucra a Irán de manera directa, no es una opción muy popular en el Pentágono. El 60% de los norteamericanos se manifiesta en contra de iniciar una guerra a gran escala contra Siria, más no es así con Irán, a pesar de todas las maniobras políticas impulsadas por la administración Obama para evitar dicha conflagración.

Esto le ha ocasionado un dilema a la Casa Blanca; Ya está demostrado y es de conocimiento público que Assad cruzó la línea roja que el propio Obama impuso públicamente el año pasado, por otro lado la cúpula militar americana no ve con buenos ojos una nueva contienda militar a gran escala en un país en ruinas, sucumbido en una guerra civil y donde el principal grupo opositor -la coalición siria- es mayoritariamente islamista. Además, al no actuar Estados Unidos estaría perdiendo esa credibilidad y responsabilidad moral que tiene al ser la nación líder de occidente y “garante de los derechos humanos y la democracia en el mundo”. Si Estados Unidos no hace respetar sus propias líneas rojas, ¿Cómo espera después tener poder de disuasión con Irán o Corea del Norte?

La excusa que han dado las potencias durante dos años de “trabajar para llegar a una solución pacífica y diplomática” ya parece no cuajar con la opinión pública mundial, que exigen un parado al derramamiento de sangre donde más de cien mil civiles han fallecido a consecuencia de esta confrontación, según cifras de las Naciones Unidas.

Por otro lado Rusia se muestra renuente a perder su principal aliado y cliente de la región, su cabeza de playa en Medio oriente donde alberga su principal base naval del Mediterráneo.

Ante esto se plantean los siguientes escenarios, tomando en cuenta que según el vocero oficial de la Casa Blanca “el objetivo no es derrocar a Assad y que haya un cambio de régimen, sino enviar un mensaje claro y fuerte para que comprenda que no puede volver a usar armas prohibidas”, además que probablemente lo que se busque es acabar con la Fuerza Aérea siria y destruir su infraestructura militar. Para facilitarle así la vida a los rebeldes y dejarles el camino a ellos, para que sean ellos mismos quienes solucionen su crisis.

Escenario I

En este escenario se utilizarán misiles crucero Tomahawk que serían lanzados desde barcos destructores  y submarinos en dos oleadas intensivas, destruyendo las instalaciones claves militares y administrativas de Siria más no las instalaciones que albergan armas químicas por el gran peligro ambiental y sanitario que esto significa. En su lugar serían destruidos los sistemas balísticos necesarios para emplear los agentes patógenos.

Luego de esta oleada de ataques, se evaluarían los daños causados y la respuesta dada por Siria para definir futuras estrategias o dejar el mensaje hasta ahí. Pero esta acción sólo  tranquilizaría a sus críticos en el Congreso y a sus aliados europeos que exigen pasos decisivos contra Assad. Pero esta operación no cambiaría sustancialmente el desarrollo del conflicto sirio a corto plazo.

Para llevar a cabo esta operación Estados Unidos cuenta con cuatro destructores en el Mediterráneo el USS Mahan, USS Ramage, USS  Barry, y USS  Gravely, además de algunos submarinos, un portaaviones de la Sexta Flota del mediterráneo, además de los navíos británicos que también se sumarían directamente al ataque.

Cada una de las naves está dotada con dos docenas de misiles Tomahawk. Estos proyectiles tienen una capacidad destructiva limitada a 280 libras de explosivos, frente a las 1.000 libras que puede contener cada ojiva en un ataque aéreo, pero cuentan con un alcance de entre 1.600 y 1.800 kilómetros, por lo que pueden lanzarse desde un buque fondeado en aguas internacionales sin poner en peligro a ningún integrante de la coalición occidental.

Escenario II

Este escenario es lo que buscan algunos aliados europeos de Estados Unidos, Turquía y algunas monarquías del golfo  como Catar y Arabia Saudita. Aquí se trataría de una prolongada guerra aérea de ataques intensivos. Sería muy parecida al estilo de la guerra contra Libia en el 2011, pero esta operación le saldría mucho más cara a EE.UU y los aliados, con un costo estimado de 1000 millones de dólares por mes y el peligro de que los aviones de la coalición sean interceptados por el muy eficiente sistema antiaéreo sirio de origen ruso, peligro que con Libia no existía aunque Israel ya ha demostrado saber evitarlo.

Si Occidente elige este escenario, acabará involucrándose activamente en la guerra civil siria del lado de los rebeldes. Y, por supuesto, el objetivo final de la operación será el derrocamiento de Assad, tomando en cuenta que Europa y Estados Unidos no ven muy amistosamente un gobierno islámico en Siria.

Escenario III

El tercer escenario supone que durante un cierto periodo de tiempo se realicen bombardeos intensivos y ataques con misiles con el objetivo de debilitar el potencial militar de Siria. Y luego la retirada de occidente del ‘campo de batalla para darle el paso a los enemigos de Siria en la región, sobre todo Turquía, más poderosa militarmente y miembro de la OTAN.

Estos son los escenarios planteados más probables. Sólo falta esperar “Estados Unidos tiene listo su despliegue naval frente a Siria para atacar en cualquier momento unidades e instalaciones del régimen de Damasco, si así lo decide el presidente Barack Obama”, señaló el Secretario de Defensa norteamericano.

Sólo esperemos que el conflicto no se expanda. Israel ya ha dijo muy tajante al asegurar que si es atacado no volverá a contenerse como lo hizo en la Guerra del Golfo. El primer ministro Netanyahu dejó muy claro “Nuestra mano está siempre en el pulsador, nuestro dedo es uno responsable, pero si es necesario, estará sobre el gatillo. Siempre vamos a saber cómo proteger a nuestros ciudadanos y a nuestro país de aquellos que vienen a herirnos o tratar de atacarnos”

Por otro lado, los altos oficiales Israelíes no creen que Assad esté tan loco como arriesgarse a una respuesta israelí que sería fatal para su régimen”. Israel ya ha demostrado, incluso hace unos meses, que puede atacar Siria si lo considera necesario. Quizás occidente ahora le tenga que agradecer el haber acabado con su stock de misiles rusos de última generación tierra-aire y tierra-mar. Y ni hablar del bombardeo en 2007 de una central nuclear en construcción.

Los verdaderos líderes son los que cuando tienen que hacerlo, toman decisiones difíciles y no populares, una decisión feliz la puede tomar cualquiera”

Binyamin Netanyahu

Comunicado de la CAIV – Visita del presidente Iraní a Venezuela

 La Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV), en nombre de la comunidad judía venezolana, hace público su descontento y contrariedad ante la anunciada visita del Presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, a nuestro país como a Ecuador, Cuba y Nicaragua.

Nos preocupa profundamente la presencia del mandatario iraní, representante de un régimen cuestionado por su actuación, caracterizada por la opresión a su pueblo, la violación de derechos humanos y, en particular, el maltrato a las mujeres.

Ahmadinejad profana la historia, diciendo que el Holocausto perpetrado por los Nazis contra el pueblo judío es un mito y que “la entidad sionista será borrada del mapa”, con lo cual niega el derecho a la existencia de un país miembro legítimo e indiscutible de la comunidad de las naciones, como es el Estado de Israel.

Su constante actitud belicista al desarrollar un programa nuclear, el cual evita ser supervisado por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), de forma claramente sospechosa, y últimamente la decisión de impedir el paso por el Estrecho de Ormuz, conductas ambas que ponen seriamente en peligro la paz mundial.

Respetamos las decisiones del Ejecutivo Nacional en sus atribuciones relativas a las relaciones internacionales, no obstante, como ciudadanos venezolanos manifestamos nuestra preocupación por esta visita al suelo patrio.

Caracas, 7 de enero de 2012

Fuente: CAIV

Gran Bretaña amenaza con acciones militares si #Irán cierra estrecho de Ormuz

Gran Bretaña ha emitido una severa advertencia a Irán diciendo que cualquier intento de bloquear la ruta comercial clave en el Golfo se encontrara con la fuerza militar de la Armada Real. Philip Hammond, secretario de Defensa de Inglaterra, señalo desde Washington que Gran Bretaña no va a tolerar un cierre forzoso del Estrecho de Ormuz, en el cual el 20% del petróleo mundial pasa. “Cualquier intento de cerrar el Estrecho de Ormuz sería ilegal y tenemos que enviar un mensaje muy claro a Irán que estamos decididos a que el Estrecho sigua abierto”. Buques de la Armada Real con sede en Bahrein ya están a punto de asegurar que el tráfico petrolero sigua siendo fluido y sin ninguna restricción. Buques de guerra de EE.UU. también están de patrulla en la zona.

¿Qué “primavera árabe”?

En materia de revoluciones y democracia, el Oriente Medio continúa en dirección negativa. No volveré sobre varios de mis artículos y escritos publicados desde febrero del presente año, pero absolutamente todos los análisis que proyecte desde aquellos días, han ocurrido. Hoy, a casi 10 meses del inicio de las revueltas <que jamás dieron la talla de revoluciones genuinas> continuamos viendo a las turbas quemar edificios en Egipto y al ejército asesinando civiles sin ningún freno y control. Al mismo tiempo, el presidente Obama continúa citando a Martin Luther King: “Es algo en el alma de las personas que clama por la libertad”, ha dicho en reiteradas oportunidades; mientras que los líderes de esta “transformación democrática” leen Mein Kampf.

 Para cualquier persona con la más mínima comprensión de las crisis sociopolíticas del mundo árabe, está claro que la “primavera revolucionaria” se transformo en un invierno de muerte y destrucción que ha dejado moribunda la pretendida reactivación de sus sociedades, y todo lo que trajo ha sido inestabilidad, mas odio y enfrentamientos entre sunitas y chiítas, asesinatos, matanzas y persecuciones, violencia sectaria y descomunales problemas con los refugiados.

La mal llamada primavera árabe ofrece todo tipo de endemias, excepto democracia real y libertad como se las conoce en Occidente. Lo que se observa, en todo caso, es un “despertar islamista y radical” en el que los únicos ganadores están siendo la Hermandad musulmana, Hamas, Hezbollah e Irán. No darse cuenta que la Hermandad y sus socios yihadistas están preparándose para tomar el control absoluto del poder en Egipto, Libia, Jordania, Yemen, Siria, Túnez y la Ribera Occidental en el momento que se les presente la oportunidad, es un error que no comete un estudiante de primer año en Ciencias Políticas.

Si el presidente Obama y la dirigencia europea están bajo la ilusión que la democracia liberal emergerá de este caos, sólo necesitan consultar la más reciente encuesta de Gallup en Egipto donde el 77% de los egipcios dicen que la Sharia debe ser la única fuente de legislación en su país, algo que con las próximas elecciones programadas, coloca cercano el día de instaurarla, y ello lo muestra la limpieza étnica de los coptos, la hostilidad a la influencia occidental, la obligatoriedad del velo para las mujeres, los asesinatos de honor que aterrorizan a la población femenina, la ejecución de homosexuales, prostitutas y apostatas; al igual que la prohibición de música y de bailes entre hombres y mujeres en lugares públicos; sin dejar de mencionar la voladura de tiendas de licores, la prohibición de la libertad de conciencia para periodistas, escritores, artistas y el castigo a los medios de comunicación que ejercen el derecho a estar en desacuerdo con el Gobierno o la practica de cualquier otra religión que no sea el Islam (testigo de ello son los recientes ataques a las iglesias de los cristianos coptos en Egipto, el tratamiento a los hindúes en Pakistán y lo propio con los Baháis en Irán).

Cuando los Occidentales hablan de democracia, asumen infantilmente que significa lo mismo para todos los pueblos en todas partes. La hipótesis que sostienen es que el poder popular va de la mano con la libertad y la tolerancia a las minorías en todos los lugares del mundo. Ello es una suposición no fundada sobre historia o razón alguna para ser aplicada en el mundo árabe y configura nada más que una mera ilusión. En Oriente Medio y otras partes del mundo donde capea el integrismo, la ideología yihadista funciona como una tiranía democrática siempre y cuando la mayoría este de acuerdo con sus premisas básicas. Pero si el resto de la población no está de acuerdo, especialmente las minorías no islámicas, entonces estas minorías serán reprimidas, perseguidas y llenaran las cárceles del país que sea. La idea del respeto a los derechos y su preservación por parte del gobierno, no está ni estuvo jamás presente en aquella región del planeta y no podrá ser injertada artificialmente.

Los gobiernos occidentales derivan de la cultura del propio Occidente, pero esto jamás será así en la visión doctrinaria de los regimenes yihadistas. Cualquier país que no educa y enseña a leer libremente a sus niños o que no puede emplear graduados de sus propias Universidades, difícilmente tendrá futuro de modernidad y su destino solo será aspirar a ser un Estado fallido. Y no son pocos los países del Oriente Medio que están cercanos a esa categorización. Por tanto, el presidente Obama y los presidentes europeos no deberían esperar democracia, pluralismo y respeto por los derechos civiles, políticos y humanos de “la mal llamada primavera árabe”. Todo lo visto y oído al respecto de parte de la dirigencia euro-estadounidense no se trata más que de una fantasía poco convincente.

La única posibilidad que EE.UU. y Europa tienen en la región para alcanzar el éxito, es buscar “un nuevo comienzo” adoptando políticas realistas y equilibradas (es decir, una política menos pro-islamista) que definan realmente que y quienes son los enemigos de la democracia y de la forma de vida Occidental. Afortunadamente, el pueblo estadounidense y varias sociedades europeas ya están viéndolo así, por lo que es de esperar que sus dirigentes políticos actúen en consecuencia.

George Chaya

La Revolución y Nosotros

LA REVOLUCIÓN Y NOSOTROS

Ron Ben Yishai, ynet.com 24.02.11

Las olas de levantamientos, que se extienden por Medio Oriente, no terminan y, por el momento, no es posible evaluar derivaciones sobre Israel y la región. Se puede determinar, ahora, que el Islam extremo será el principal ganador del caos generado. Los movimientos islámicos constituyen el principal factor organizado, en la mayor parte de los países cuyos regímenes se mueven, aprovechando la crisis para acumular fuerza e influencia política. Así ocurre en Egipto, Líbano, Túnez y Argelia y, quizás, también en Jordania.

En Egipto, Túnez y Argelia, conviven corrientes políticas laicas muy fuertes, apoyadas por el ejército y otras fuerzas de seguridad y son capaces, en el corto plazo, de evitar el control total de los islámicos en el país. Pero, si los movimientos islámicos, Los Hermanos Musulmanes en Egipto por ejemplo, continúan actuando con cuidado – a fin de ampliar su base de apoyo- y no exigen, arbitrariamente, el establecimiento de una nación de ley musulmana, conseguirán su objetivo. Esas evidencias amenazan con romper, aunque no de inmediato, nuestros acuerdos de paz con Egipto y Jordania, y lo que es no menos preocupante quebrar la disposición de esos países a continuar la cooperación en seguridad y las relaciones comerciales con nosotros. Fuentes islámicas de Egipto, y no sólo ellas, exigen “revisar” los ítems en el acuerdo de paz evitando el ingreso de significativas fuerzas del ejército egipcio a Sinaí y el convenio de suministro de gas a Israel.

Otro elemento islámico, que aprovechó a su favor el incidente, son los grupos terroristas de la Jihad Mundial. El debilitamiento del control en la seguridad de Egipto en Sinaí, a partir de los levantamientos, el derrumbe del gobierno central en Yemen y la prevista retirada de Estados Unidos de Irak, posibilitan a esos grupos, que actúan con el apoyo de Al Qaeda, reforzar sus sostenes; enrolar activistas, re-armarse y actuar con libertad contra una variedad de destinos en toda la región. Todo ello a la hora que surge un quiebre, importante, en la capacidad de Occidente por luchar contra ellos en cooperación con regímenes locales. Si cae el régimen en Jordania, es previsible un acontecimiento parecido allí. Teherán inspecciona el terreno Un tercer factor islámico, que intentará pescar en las aguas revueltas, es el régimen de los Ayatolá en Irán. Ese país pone en funcionamiento, desde ahora y con fuerza, a los chiítas aliados en Irak. Más que suponer que aumentará su ayuda a los rebeldes chiítas al norte de Yemen, estrechará sus vínculos con Hezbollah en Líbano e intentará unirlos a los chiítas en Bahrein y, quizás, en otros países árabes a orillas de las costas del Golfo Pérsico en los que vive una gran minoría chiíta, como por ejemplo, Arabia Saudita. Esa actividad iraní tiene tres destinos: amenazar a los regímenes pro-occidentales para que interrumpan la cooperación de seguridad y política con Estados Unidos, amenazar las fuentes de petróleo de Occidente si intenta actuar contra el programa nuclear de Irán y aumentar el predominio de los chiítas en toda la región, lo que promoverá la aspiración de Irán a la hegemonía religiosa y política en Medio Oriente.

El envío de dos barcos de la flota iraní, por primera vez desde 1979, por el Canal de Suez, es un ejemplo de la línea de acción iraní destinada a promover esos objetivos. El aprovechamiento de Irán de la caída del régimen de Mubarak en Egipto para conseguir el permiso de tránsito por el Canal, no modifica el equilibrio de fuerzas en la cuenca del Mar Mediterráneo a favor de Teherán o sus aliados de la región. Tampoco genera una amenaza directa hacia Israel pero representa un avance que le abre a Irán nuevas opciones de acción. Así, los Ayatolá pueden manejar, con rapidez y en secreto, desconociendo las sanciones de Naciones Unidas, sensibles componentes para equipamiento militar y a expertos de Irán y Siria, Líbano y Gaza. Los barcos militares pueden servir como base de escucha, espionaje y advertencia al servicio de Irán y sus aliados si navegan frente a las costas de Israel. También pueden participar en flotas que intenten romper el bloqueo a Gaza. Todo podrá ser frustrado si, esos barcos, pasan por una inspección antes del paso por el Canal o después de ingresar al Mar Mediterráneo. La sexta flota americana se propone concretar inspecciones e, incluso, frenar la flota militar a manos de otra expedición y ello puede conducir a una conflagración o medidas de respuesta iraníes contra la 5° Flota de Estados Unidos amarrada en el Golfo. Los bienes israelíes y el petróleo iraní El despegue de los precios del petróleo – del que somos testigos en estos días como consecuencia de la inestabilidad en el Medio Oriente- juega a favor de Irán; mejora su capacidad de enfrentar económicamente las sanciones que le impuso el Consejo de Seguridad y financiar beneficios para su población a fin de calmar la protesta popular.

El despegue de los precios del petróleo y las complicaciones en su suministro desde Libia amenazan, también, la recuperación del mercado mundial de la última crisis económica y permiten, a Irán, utilizar el arma del petróleo a fin de amenazar a Occidente si es atacada. Cabe suponer que, las probabilidades de utilizar la opción militar contra Irán, ya sea por el lado de Israel o Estados Unidos, disminuyó muchos en los últimos días. Todas esas son malas noticias desde el punto de vista Jerusalén o Washington. El despacho del primer Ministro, intenta sostener que los incidentes en la región destacan la presencia de Israel como “Isla de estabilidad y democracia en la región” y, por ello, es un bien estratégico y valioso para Occidente. Pero cabe la duda si, en ese supuesto, hay para mejorar, en algo, nuestra situación política y de seguridad. El uso de ese mantra puede, quizás, encontrar oído atento en la opinión pública de Estados Unidos y en ciertos sectores de la opinión pública en Europa, pero su sentido práctico es bastante frágil. Si el gobierno de Obama y Occidente deciden actuar, militarmente, contra el Programa Nuclear de Irán, deberán buscar, para sí, nuevas bases de acción contra el terror jihadí en Medio Oriente y cabe la duda si lo harán desde el territorio de Israel. Un hecho de esas características levantará, en Estados Unidos, la calle musulmana y aumentará el apoyo interno en los países árabes por parte de los factores islamistas y el sustento de la calle iraní en los Ayatolá.

Todo lo conseguido por Washington y sus aliados europeos – cuando apoyaron las exigencias de levantamientos y el uso de la no- violencia contra ellos- puede bajar al precipicio como consecuencia de la estrecha cooperación con Israel. La reacción en la calle árabe al veto impuesto, por el gobierno de Obama en el Consejo de Seguridad, a la propuesta de resolución de condena a los asentamientos, es testimonio de ello. Cabe la duda si Occidente ve en la situación actual, de las relaciones con nosotros, un bien estratégico y político. Lo contrario es lo correcto. El conflicto palestino-israelí genera, en éste momento, un potencial explosivo, capaz de encender, aún más, la calle árabe y poner en peligro a los regímenes pro-árabes que aún se mantienen. No hay fuerza de hablar, ni fuerza de renunciar La conflagración en Gaza, por ejemplo, que obligue a la amplia acción militar al estilo de Plomo Fundido, puede arrojar a las calles de Amán y Ramallah a masas en ira que amenazarán a los regímenes si no actúan de modo práctico y determinante contra Israel. Los palestinos en Cisjordania y quizás también los árabes de Israel pueden intentar obtener concesiones por medio de los masivos “días de ira”, que gozarán del respaldo de los medios árabes e internacionales y de la opinión pública europea. Ese tipo de “días de ira”, aprendimos de la experiencia, pueden desembocar en una Tercera Intifada aún si los organizadores no se lo propusieran realmente. Entonces, ¿Qué se hace? Algunos proponen neutralizar el potencial explosivo del conflicto israelí-palestino, por medio de la negociación sobre el acuerdo de paz.

Es bastante claro que, en el próximo tiempo, son vanas las probabilidades de alcanzarlo así o, por lo menos, un acuerdo intermedio político, con los palestinos o Siria. Israel no puede permitirse a sí misma renunciar a los beneficios defensivos que le proporcionan el Valle del Jordán o las Alturas del Golán. Pero si Netanyahu ( o su gobierno) revelan disposición de responder a las exigencias palestinas y sirias y si Israel acepta el congelamiento adicional de asentamientos en Cisjordania, cabe dudar si Abu Mazen y Bashar Asad, serán capaces – en el clima del momento en la calle árabe- de llegar a un acuerdo que los comprometa a concesiones dolorosas en temas sensibles. El temor a la respuesta de Hamas, Los Hermanos Musulmanes en Siria y la calle, los alertará. Eso será cierto si Estados Unidos es quien presente, a las partes, un gesto propio para el acuerdo o intentará forzarlo por medio de palos y zanahorias. Mubarak no estará allí para apoyar o mediar ni tampoco el Rey Abdullah se apurará a ayudar. La posición de Estados Unidos, debilitado en la región y el temor por la respuesta de los islámicos, neutralizará a los gobernantes árabes que, en el pasado, apoyaron la iniciativa de paz árabe. Desarrollar el gas, pensar en los misiles La situación actual no le deja Israel alternativa sino tomar por propia iniciativa, medidas que minimicen el peligro de conflagración. Otras reconocidas facilidades del movimiento palestino en Cisjordania, serán medidas significativas de mejora en la situación económica de los palestinos en Judea y Samaria y Gaza. Y lo más importante; evitar los pasos considerados -ante los palestinos y árabes- como provocación. Mayor cautela en todo lo vinculado a Jerusalén y la Casa del Templo es ahora la orden del día.

Se debe intentar reanudar la negociación con Abu Mazen y su gente aunque, las probabilidades de llegar a resultados, no sean muchas. Incluso un diálogo indirecto puede desarmar tensiones hasta que la situación calme en algunos meses. Al mismo tiempo, Israel debe evaluar en el largo plazo dos áreas:

1. La económica: significativa rapidez en el desarrollo de fuentes de gas que fueron descubiertas frente a las costas de Israel que nos permitirá reemplazar el gas egipcio e impedir el efecto negativo sobre la economía de Israel, como consecuencia del aumento en el precio del petróleo.

2. En lo relativo a la seguridad: en el plazo inmediato, la amenaza de misiles y cohetes fue, y será, la principal amenaza sobre Israel y hasta puede empeorar si Egipto y Jordania se retiran del acuerdo de paz con nosotros o lo ingresan al congelamiento profundo y si Irán se equipa de armas nucleares.

Por ello, la principal conclusión de la situación generada es que es preferible apurar el desarrollo de los diferentes sistemas de lanzamiento de misiles y cohetes y su equipamiento. El segundo tema, en el que se requerirá una reforma integral y un cambio en el orden de prioridades, es la cobertura de inteligencia. Las FDI requerirán evaluar nuevamente sus posibilidades de ataque terrestre, aéreo y naval y prepararse para nuevos entrenamientos que quizás se desarrollen en el futuro, en algunos años.

Todo ello necesita de una reconocida inversión económica hasta el año 2015. La falta de certeza por un lado y la falta de recursos por el otro exhiben, ante los planificadores de las FDI y del sistema de seguridad, un desafío que el Estado de Israel no conoció jamás en el área de la seguridad desde la Guerra de Iom Hakipurim.

El legado de Obama y la bomba Iraní / Alan M. Dershowitz vía Guysen

Neville Chamberlain fue recordado por apaciguar a Alemania, no por sus programas sociales progresistas. La amenaza más grave que enfrenta el mundo hoy es un Irán con armas nucleares. De todas las naciones capaces de producir armas nucleares, Irán es el único que podría utilizarlas para atacar a un enemigo. Hay varias formas en las que Irán podría utilizar armas nucleares. La primera es lanzar una bomba atómica sobre Israel, tal como sus dirigentes han amenazado en repetidas ocasiones en hacer.

Hashemi Rafsanjani, un ex presidente de Irán, en 2004 se jactó de que un ataque iraní mataría a tantos como cinco millones de judíos. El Sr. Rafsanjani estimó que incluso si Israel respondiera con sus propias bombas nucleares, Irán probablemente perdería alrededor de 15 millones de personas, lo cual él dijo que sería un pequeño “sacrificio” de los [más de] mil millones de musulmanes en el mundo.

La segunda manera en que Irán podría utilizar armas nucleares sería dárselas a sus sustitutos, Hezbollah o Hamas. Una tercera vía sería que un grupo de terroristas, como Al Qaeda, pusiera sus manos sobre el material nuclear de Irán. Podría hacerlo con el consentimiento de Irán o al trabajar con elementos renegados dentro del régimen iraní.

Por último, Irán podría usar sus armas nucleares sin tener que detonar una bomba. Con la constante amenaza a Israel con la aniquilación nuclear, podría generar tanto miedo entre los israelíes como para incitar a la emigración masiva, la fuga de cerebros, o a una disminución significativa de personas que se trasladan a Israel.

Estas son las formas específicas con que Irán podría utilizar armas nucleares, principalmente contra el Estado judío. Pero hay otras formas en las que un Irán con armas nucleares pondría en peligro al mundo. En primer lugar, podría causar una carrera armamentística en la que todas las naciones del Oriente Medio procurarían obtener armas nucleares.

En segundo lugar, es casi seguro que provocaría a Israel a lanzar sea un ataque preventivo o uno de represalia, y así inflamar a toda la región o incitar a nuevos ataques contra Israel por parte de Hezbollah y Hamas.

En tercer lugar, proporcionaría a Irán un paraguas nuclear en virtud del cual podría acelerar sus esfuerzos en pos de la hegemonía regional. Si Irak hubiera operado bajo un paraguas nuclear cuando invadió Kuwait en 1990, las fuerzas de Saddam Hussein todavía estarían en Kuwait.

En cuarto lugar, alentaría a los elementos más radicales en el Medio Oriente a continuar su guerra de palabras y de acciones contra los Estados Unidos y sus aliados.

Y, por último, inevitablemente desencadenaría la ley de consecuencias no deseadas: en pocas palabras, nadie sabe el alcance de los daños que un Irán armado nuclearmente podría producir.

En estos sentidos, permitir que Irán obtenga armas nucleares es de algún modo análogo a la decisión de los vencedores de la Primera Guerra Mundial en permitir a la Alemania nazi que se rearmarse durante la década de 1930. Incluso los nazis estaban sorprendidos por esta complacencia. Joseph Goebbels esperaba que los franceses y los británicos impidiesen que los nazis reconstruyeran la maquinaria de guerra alemana.

En 1940, Goebbels le dijo a un grupo de periodistas alemanes que si él hubiera sido el primer ministro francés cuando Hitler llegó al poder, habría dicho: “El nuevo canciller del Reich es el hombre que escribió Mein Kampf, que dice esto y aquello. Este hombre no puede ser tolerado en nuestra vecindad. ¡O bien desaparece o marcharemos!”.

Sin embargo, Goebbels continuó, “no lo hicieron. Ellos nos dejaron solos y permitieron que nos deslizáramos a través de la zona de riesgo, y fuimos capaces de navegar por todos los arrecifes peligrosos. Y cuando terminamos, y estábamos bien armados, mejor que ellos, ¡entonces comenzaron la guerra!”.

La mayoría de la gente hoy no es consciente de que el primer ministro británico Neville Chamberlain ayudó a restaurar la estabilidad financiera de Gran Bretaña durante la Gran Depresión y que adoptó legislación para ampliar las prestaciones de desempleo, pagar pensiones a los trabajadores jubilados y ayudar a los más afectados por la economía en desaceleración. Pero la historia recuerda su fracaso para hacer frente a Hitler. Ése es el legado perdurable de Chamberlain.

También será la construcción por parte de Irán de armas nucleares, si consigue hacerlo en los próximos años, el legado perdurable del presidente Barack Obama. Independientemente de su logro de la reforma sanitaria e independientemente de si se restaura el empleo y ayuda a recuperar la economía, el Sr. Obama será recordado por permitir que Irán haya obtenido armas nucleares. La historia no tratará amablemente a cualquier líder que permita la acumulación de tanto poder en manos de la primera nación-suicida del mundo; una nación cuyos dirigentes no sólo han expresado, sino, durante la guerra Irán-Irak, demostrado su disposición a sacrificar a millones de su propia gente en aras de una misión de destrucción apocalíptica.

Si Irán se convirtiera en una potencia nuclear, habría un montón de culpas que repartir. Un informe de Inteligencia Nacional, publicado bajo el mandato del presidente George W. Bush, distorsionó la verdad por medio de la sugerencia de que Irán había puesto fin a su búsqueda de armas nucleares. También retuvo el hecho de que la inteligencia de EE.UU. había descubierto una instalación nuclear cerca de Qom, Irán, que sólo podía utilizarse para la producción de armas nucleares. Chamberlain, también, no era totalmente culpable de los triunfos iniciales de Hitler. El se convirtió en primer ministro después de que sus predecesores le permitieron a Alemania rearmarse. No obstante, es Chamberlain quien ha llegado a simbolizar la falta de prevención del ascenso de Hitler. También simbolizará el señor Obama el fracaso de Occidente si Irán adquiriera armas nucleares en su tiempo.

la primera nación-suicida del mundo

 

Por Alan M. Dershowitz (The Wall Street Journal) en Guysen International News
Miércoles 31 marzo 2010 – 08:50

El expediente nuclear secreto Información de inteligencia desde Teherán agrava la preocupación en Occidente

El expediente nuclear secreto Información de inteligencia desde Teherán agrava la preocupación en Occidente

Por Dieter Bednarz, Erich Follath y Holger Stark

El Occidente abriga desde hace tiempo sospechas respecto del programa nuclear de Irán. SPIEGEL ha obtenido nuevos documentos sobre ensayos llevados a cabo en secreto y estructuras de liderazgo que ponen en tela de juicio las alegaciones de Teherán de estar exclusivamente interesados en el uso pacífico de la tecnología. Se trataba probablemente del último intento de calmar los ánimos en la disputa nuclear con Teherán sin recurrir a enérgicas sanciones nuevas ni a la acción militar. El plan, ideado en la Casa Blanca en octubre, contaba con el apoyo de los chinos y los rusos, además del sello de aprobación del Presidente de Estados Unidos. Era claramente una operación de Barack Obama.

Según ese plan, Irán enviaría al exterior una gran parte de su uranio de bajo enriquecimiento, en una sola remesa, por un período de un año, para recibir a cambio cantidades de combustible nuclear bajo supervisión internacional. Era una transacción que beneficiaba a todas las partes. Los iraníes tendrían suficiente material para su pretendido programa nuclear de uso civil, así como para experimentos científicos, y el mundo podría cerciorarse de que no se le dejaría a Teherán suficiente material fisionable para su programa secreto de enriquecimiento de uranio en el nivel local, ni para lo que el Occidente supone es la fabricación de un arma nuclear. Los líderes de Teherán aceptaron inicialmente la propuesta “en principio”. Pero durante semanas mantuvieron a la comunidad internacional a la espera de una “respuesta final”, que cuando finalmente se materializó, asumió la forma de una “contra-propuesta”. Según ésta, Teherán insistía en que el intercambio no podía llevarse a cabo en una sola remesa, sino sólo por etapas, y que el material no sería enviado al exterior. En lugar de ello, Teherán quería que la transacción tuviera lugar en Irán.

Una vez más, los líderes iraníes habían desairado al Occidente con falsas promesas de su voluntad de transigir. El jueves pasado, el gobierno de Teherán rechazó oficialmente el plan de intercambio nuclear. Para empeorar las cosas, tras el descubrimiento de una planta secreta de enriquecimiento de uranio cerca de Qom, el Presidente Mahmoud Ahmadinejad anunció desafiante que nunca daría el brazo a torcer, y que de hecho erigiría otras 10 plantas de enriquecimiento. Material altamente volátil Pero a los funcionarios en Washington y en las capitales europeas no les preocupan tanto estas declaraciones arrogantes e irrealistas como los informes de inteligencia que provienen de Irán mismo y de desertores de alto rango. La nueva información, a juicio de expertos estadounidenses, podría conducir muy próximamente al gobierno de EE.UU. a una reevaluación de los riesgos planteados por el país controlado por los mulás y a elevar el grado de alarma de amarillo a rojo. Los escépticos que en el pasado, y a veces justificadamente, trataban a los informes alarmistas como propaganda israelí, también están sumamente preocupados. Entre ellos se encuentran los expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de las Naciones Unidas, cuyo objetivo es impedir la proliferación de armas nucleares.

Tras una amplia investigación interna, funcionarios del OIEA llegaron a la conclusión de que un computador portátil obtenido de Irán hace años contenía material altamente volátil. El computador llegó a Estados Unidos a través del Servicio Federal de Inteligencia de Alemania, el Bundesnachrichtendienst (BND), que lo transfirió a manos del OIEA en Viena. Los informes de Ali Reza Asgari, ex viceministro de Irán que consiguió radicarse en Estados Unidos, donde asumió una nueva identidad, demostraron ser igualmente informativos. También se cree que el científico nuclear Shahram Amiri, que “desapareció” durante una peregrinación a la Meca en junio de 2009, posee información particularmente valiosa. Las autoridades iraníes acusaron a Arabia Saudita y a los Estados Unidos de haber secuestrado al científico, aunque lo más probable es que haya desertado. El gobierno de Irán se encuentra bajo presión a raíz de las nuevas acusaciones, centradas en la cuestión de quién está exactamente a cargo del programa nuclear del país, y lo que esto revela acerca de su verdadera naturaleza. El gobierno ha declarado siempre ante el OIEA que el único ente que se ocupa del enriquecimiento de uranio es el Consejo Nacional de Energía, y que su labor está exclusivamente dedicada a la aplicación de la tecnología con fines pacíficos.

Pero si las alegaciones planteadas en un expediente de inteligencia que actualmente está siendo examinado en círculos diplomáticos de Washington, Viena, Tel Aviv y Berlín, y del cual parte ha llegado a manos de SPIEGEL, son ciertas, esas declaraciones serían en el mejor de los casos una verdad a medias. Según este documento confidencial, existe una rama militar secreta del programa iraní de investigación nuclear que está subordinada al Ministerio de Defensa, y cuyas estructuras son clandestinas. Los funcionarios que han leído el expediente han llegado a la conclusión de que Teherán se ha tomado muy en serio el desarrollo de una bomba, y que sus planes están bastante avanzados. Dos nombres se repiten constantemente en los documentos, particularmente en conexión con el programa de armamento secreto: Kamran Daneshjoo y Mohsen Fakhrizadeh. El corazón secreto del programa iraní para la obtención de armas nucleares Daneshjoo, de 52 años y nuevo ministro iraní de ciencias, investigación y tecnología, está también a cargo del organismo de energía nuclear del país, y se le considera como fiel aliado de Ahmadinejad. Líderes de la oposición afirman que pertenece a la “línea dura” y que fue en parte responsable por las aparentemente fraudulentas elecciones presidenciales de junio pasado. En la biografía de Daneshjoo hay sólo referencias marginales sobre sus posibles conocimientos en materia nuclear. Al describirse a sí mismo, este hombre de barba acerada escribe que estudió ingeniería en Manchester (Gran Bretaña) y luego trabajó durante varios años en el “Centro de Tecnología Aeronáutica” de Teherán. Expertos occidentales creen que ese centro evolucionó para convertirse en un organismo subordinado al Ministerio de Defensa conocido como FEDAT, siglas que significan “Departamento de aplicaciones expandidas de alta tecnología “, y que ese organismo es el corazón secreto del programa iraní para la obtención de armas nucleares. Al frente de la entidad se encuentra Mohsen Fakhrizadeh, de 48 años, oficial de la Guardia Revolucionaria y profesor en la Universidad Imam Hossein de Teherán. Los servicios de inteligencia occidentales creen que, si bien el organismo de energía nuclear y el FEDAT compiten en determinadas áreas, han acordado una división del trabajo sobre el tema central de investigación referente a armas nucleares, donde el organismo de energía nuclear supervisa primariamente el enriquecimiento de uranio y el FEDAT se dedica a la construcción de una ojiva nuclear que se montará sobre los misiles Shahab que posee Irán.

A juicio de los expertos, los científicos iraníes podrían producir ya este año una versión primitiva de la bomba, del tamaño de un camión, pero para reportarle a Irán el potencial de amenaza estratégica que tanto alarma a Israel y al Occidente, dicha bomba tendría que ser reducida a un tamaño adecuado para montarla en una ojiva nuclear, etapa que podría ser alcanzada entre 2012 y 2014. Se supone que los iraníes llevaron a cabo hace más de seis años ensayos no-nucleares con un mecanismo detonante para una bomba nuclear. El reto tecnológico es provocar la ignición de los explosivos convencionales que rodean al núcleo de uranio, necesaria para producir la deseada reacción en cadena. Se cree que la serie de ensayos se efectuó con una ojiva embutida en aluminio. En otras palabras, todo era “real” a excepción del núcleo de uranio. Según los informes, los ingenieros de Teherán utilizaron delgadas fibras y una placa de medición en lugar del material fisionable. Ello les permitió medir las ondas expansivas y fotografiar estallidos que simulan la detonación de una bomba nuclear con cierto grado de precisión. Los resultados fueron aparentemente tan alentadores que el gobierno iraní calificó desde entonces a esa tecnología como “factible”. SPIEGEL obtuvo acceso a un organigrama del FEDAT y a una lista con los nombres de los científicos que trabajan para dicho organismo. El OIEA basado en Viena también posee esos documentos, pero el presidente iraní alega que se trata de una falsificación y que se utilizan para desacreditar a su país. Tras informar hace dos años que los iraníes habían congelado su programa de desarrollo de armamento nuclear en 2003, la CIA y otros servicios de inteligencia habrán de pintar probablemente un cuadro más sensato y sobrio justamente cuando el Consejo de Seguridad de la ONU está considerando la aplicación de sanciones más severas contra Irán. Se consideran sanciones Cuando Francia asuma la presidencia rotativa del Consejo en febrero, Washington podría promover una confrontación decisiva. Mientras Moscú no descarta medidas punitivas adicionales, es probable que China, que ha negociado transacciones de energía por miles de millones con Irán, bloquee tales medidas. China podría, no obstante, aprobar sanciones “inteligentes”, tales como restricciones de viaje a miembros de alto rango de la Guardia Revolucionaria y a científicos nucleares.

Fakhrizadeh ya se encuentra en una lista de funcionarios sujetos a tales restricciones, y es muy posible que se añada a Daneshjoo en el futuro. Pero el Occidente podría supuestamente encontrarse solo al imponer sanciones verdaderamente perjudiciales para Irán y para sus propias y rentables relaciones comerciales con Teherán. El arma comercial más eficaz sería un embargo a los combustibles. Dada la insuficiencia de sus refinerías, Irán, que está en segundo lugar en el mundo en lo que a reservas de petróleo concierne, importa casi la mitad de la gasolina que consume. Las sanciones desencadenarían un importante aumento en el precio de la gasolina, con la consecuencia inevitable de efervescencia social. Las opiniones de los expertos están divididas entre los que creen que esta estaría dirigida contra el régimen impopular y los que temen que los líderes del país podrían volver a inflamar al pueblo iraní contra el “Occidente malvado”. Esto deja la opción militar. Aparte de las consecuencias políticas y la posibilidad de contraataques, el bombardeo de las instalaciones nucleares de Irán podría ser extremadamente difícil. Los expertos nucleares están literalmente “enterrados”, al igual que las instalaciones, en sitios que sería virtualmente imposible atacar con armas convencionales.

Cuando incluso los expertos israelíes se muestran escépticos respecto del daño que podría infligir al programa nuclear un bombardeo de las instalaciones, el normalmente juicioso y sensato general estadounidense David Petraeus usó un tono beligerante cuando le preguntaron si se podía lanzar un ataque militar contra las instalaciones nucleares iraníes. “Bueno, seguro que se las puede bombardear”, dijo hace sólo dos semanas en Washington.

Traducido del alemán al inglés por Christopher Sultan © SPIEGEL ONLINE 2010 All Rights Reserved Reproduction only allowed with the permission of SPIEGELnet GmbH

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