Netanyahu en la ONU: Un Irán con armas nucleares sería como 50 Coreas del Norte

El Primer Ministro Netanyahu se dirigió a la Asamblea General de la ONU:

Hoy en día , nuestra esperanza para el futuro es desafiado por un Irán con armas nucleares que busca nuestra destrucción . Pero ese no fue siempre el caso. Hace unos 2.500 años, el gran rey persa Ciro terminó el exilio babilónico del pueblo judío. Él emitió un edicto famoso en la que proclamó el derecho de los judíos a regresar a la Tierra de Israel y reconstruir el Templo judío en Jerusalén. Así comenzó una amistad histórica entre los Judíos y los persas, que duró hasta los tiempos modernos.
El Presidente Rouhani dirigió el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán de 1989 a 2003. Durante ese tiempo, los secuaces de Irán asesinaron a 85 personas en el centro de la comunidad judía en Buenos Aires. Ellos mataron a 19 soldados estadounidenses por la voladura de las Torres Khobar en Arabia Saudita. ¿Hemos de creer que Rouhani, el asesor de Seguridad Nacional de Irán en ese momento, no sabía nada de estos ataques? Como todos los demás, me gustaría que pudiéramos creer las palabras de Rouhani. Pero hay que centrarse en las acciones de Irán. @HasbaraEsp

Rouhani nos aseguró que en la realización de su programa nuclear, Irán “nunca ha elegido el engaño… y el secreto.” En 2002, Irán fue sorprendido in fraganti en la construcción de una instalación secreta de centrifugación subterránea en Natanz. Luego, en 2009, Irán fue capturado de nuevo en flagrancia, al construir en secreto una enorme instalación nuclear subterránea de enriquecimiento de uranio en una montaña cerca de Qom. ¿Por qué un país con grandes reservas naturales de energía, invierte miles de millones en el desarrollo de la energía nuclear? ¿Por qué un país con un programa nuclear pacífico desarrolla misiles balísticos intercontinentales, cuyo único propósito es llevar ojivas nucleares?
Al igual que Irán, Corea del Norte también dijo que su programa nuclear es para propósitos pacíficos. Al igual que Irán, Corea del Norte también ofrece concesiones sin sentido y promesas vacías a cambio de un alivio a las sanciones. En 2006, Corea del Norte detonó su primer artefacto nuclear. Un Irán con armas nucleares en el Medio Oriente no sería otra Corea del Norte. Sería como ¡50 Coreas del Norte!
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Una solución diplomática exigiría a Irán a hacer cuatro cosas. En primer lugar, poner fin a todo enriquecimiento de uranio. En segundo lugar, eliminar de su territorio las reservas de uranio enriquecido. En tercer lugar, desmantelar la infraestructura con capacidad de ataque nuclear, incluyendo la instalación subterránea cerca de Qom y las centrifugadoras avanzadas en Natanz. Cuatro, deje todo el trabajo en el reactor de agua pesada en Arak destinada a la producción de plutonio.
La comunidad internacional tiene a Irán en las cuerdas. Si desea eliminar el programa nuclear de Irán pacíficamente, no dejen la presión. Sigan así. @HasbaraEsp
Israel nunca va a aceptar armas nucleares en manos de un régimen falso que promete repetidamente borrarnos del mapa. Contra esta amenaza, Israel no tendrá más remedio que defenderse. Israel no permitirá que Irán consiga armas nucleares. Si Israel se ve obligado a estar solo, Israel estará solo. Sin embargo de pie y al hacer esto, Israel sabrá que estaremos defendiendo a muchos, muchos otros. @HasbaraEsp

Hillary Clinton: La adhesión de un estado palestino por la presión en la ONU, no va a ocurrir…

Secretario de Estado Hillary Clinton

Hillary Clinton: “La presión hecha por los palestinos en la ONU, no va a ninguna parte en el futuro previsible, e incluso si lo fuera, no va a conseguir un estado a través de la ONU, no va a suceder… Así que ustedes han hecho lo que tenían que hacer como señal de su seriedad en su propósito, ahora deben volver a las negociaciones con Israel, donde se puede empezar a hablar de las fronteras”.

Editorial: Las Naciones Unidas le dan la bienvenida a su “NO” miembro número 194

Por Alan Glasermann

El 22 de septiembre la Asamblea General de las Naciones Unidas recibirá la petición por parte de la Autoridad Palestina para ser reconocidos como un Estado Miembro y el ingreso pleno a esta organización. Pero, ¿Realmente es un Estado? De los tres estados Palestinos que la Asamblea podría reconocer, sólo uno de ellos no cumple con los requisitos para ser un Estado, y es éste precisamente el que las Naciones Unidas piensan reconocer.

Según la Convención de Montevideo sobre los deberes y derechos de los Estados, un Estado debe poseer las siguientes características: una población; un territorio definido; un gobierno establecido y con la autoridad para hacerse valer; y capacidad para entablar relaciones diplomáticas con las demás naciones.

Tanto la Franja de Gaza gobernada por Hamas, como la Ribera Occidental administrada por Fatah, cumplen con estos cuatro criterios. Pero el que las Naciones Unidas votará, no lo hace.

Hamas controla una población en un territorio definido (la Franja de Gaza), tiene un gobierno funcionando, y mantiene relaciones internacionales con algunos países. Es decir, legalmente Gaza podría constituirse en un Estado.

En todo caso, sería un Estado emergido del golpe militar de Junio de 2007, un estado que se realiza violaciones masivas de los derechos humanos a sus propios ciudadanos. Tampoco Hamas está buscando la declaración de Estado sólo para Gaza. Lo que Hamas quiere es, eventualmente el total de la Palestina del Mandato británico, que comprende no solo Gaza y la Cisjordania, sino también al Estado de Israel. Es por esto que incluso se ha manifestado en contra de que la ONU reconozca un Estado palestino inclusive si lo hace según las líneas de 1967.

La Autoridad Palestina que administra la Cisjordania también podría cumplir con los requisitos para formar un Estado: tiene un gobierno funcionando, una población permanente, y relaciones internacionales con un gran número de países. También controla un territorio definido, que comprende lo que son denominadas zonas A y B por los Acuerdos de Oslo, más algunos territorios adicionales transferido por Israel en posteriores acuerdos. La (zona A es el área controlada en lo civil y en la seguridad por la Autoridad Palestina, y la Zona B es el área con control de la Autoridad Palestina en lo civil y con control israelí en el tema de seguridad.). Esta zona gobernada por Fatah en la ribera occidental dentro de estas líneas también podría ser reconocida como Estado.

Pero Fatah y la Autoridad Palestina no están buscando la declaración del Estado para esta entidad del margen occidental que podría cumplir con los requisitos. Su demanda mínima es un Estado que incluya Gaza junto a la ribera occidental, el este de Jerusalén, y todas las otras zonas que estuvieron bajo control jordano y egipcio antes de 1967. Fatah y la AP están demandando la titularidad sobre tierras que no están bajo su control, sino de Hamas e Israel.

A diferencia de las otras dos entidades palestinas que existen actualmente, y que podrían ser reconocidas como estados, la entidad palestina que será reconocida por mayoría en la Asamblea General en septiembre próximo, realmente es un Estado imaginario que no cumple con los requerimientos legales expresados anteriormente.

Esto debido, entre otras cosas, a que tendría dos presidentes rivales que persiguen políticas totalmente diferentes. Mahmoud Abbas se presenta como el Presidente de la entidad que reclama el reconocimiento en la Asamblea General de las Naciones Unidas, pero ya no es considerado presidente por el Hamas. Y Hamas tiene sus propias leyes palestinas en el territorio que él gobierna. Abbas fue elegido en 2005 como Primer Ministro para un período que culminaría en enero del 2009, o sea que su término ha expirado. En 2009 extendió él mismo su período por un año, hasta Enero de 2010, extensión que también ha vencido.

Hamas, que controlara la mayoría en el ahora inexistente Consejo Legislativo Palestino, se opuso a la extensión del mandato de Abbas. Pero según las leyes palestinas, el presidente legal de Palestina desde Enero de 2009 es el portavoz del Consejo Legislativo, un diputado representante de Hamas. Y es por esto que Hamas no considera a Abbas como el presidente palestino. Por lo que el mandatario de este futuro Estado Palestino ni siquiera está establecido, de hecho, es Hamas quien tiene la legislación de su lado.

Por otro lado, este reconocimiento de un Estado Palestino por parte de la ONU no sería más que un simbolismo que no aportará absolutamente nada aparte de más problemas. Tomando en cuenta que en el año 2001 y en diciembre de 1988, bajo el liderazgo de Yasser Arafat,  la ONU ya  proclamó el reconocimiento de un estado palestino con la resolución 43/177 suscrita por 104 países. Y que como era de esperarse, no cambió en nada la situación del conflicto. Tal como se espera que suceda en esta oportunidad.

Aparte de esto hay que tomar en cuenta también que según la Carta de las Naciones Unidas, la cual los palestinos pasarían a estar obligado a cumplir, se establece en su artículo 4 que “Podrán ser miembros todos los estados amantes de la paz”, por lo que si la Autoridad Palestina continúa con su constitución actual que establece en su exposición de motivos la destrucción de Israel ya comenzaría sus funciones como miembro violando uno de los primeros artículos. Aparte que el artículo 73C también establece que los Estados deben promover la paz y la seguridad internacional. Esto está por verse.

Sin tomar en cuenta que el lema de Hamas es: “Amamos la muerte tanto como los israelíes aman las vida”. Está claro que sobre Hamas, no es necesario ahondar en este tema.

Hay que tomar en cuenta también que en caso de que la Asamblea General aprobase el ingreso de Palestina con las 2/3 partes de sus miembros como está previsto y los países deciden apegarse al mecanismo Unión para la Paz, ahora la Autoridad Palestina tendrá que dar un gran paso: Proclamar su independencia, pero ¿Dónde lo van a hacer? Proclamar el Estado Palestino en Nueva York es no menos que ridículo. En todo caso deberán hacerlo en la capital o al menos en el territorio de lo que reconocen como Palestina. En Jerusalén Este imposible que suceda porque ni siquiera las oficinas de la AP están ahí, así que es esperable que tendrán que hacerlo en Ramallah, pero también se ve dificultoso porque la hacerlo estarían simbólicamente renunciando a Jerusalén.

Ahora bien, no es ningún secreto que Israel no se quedará pasivo ante el reconocimiento. Sin olvidar que los Acuerdos de Oslo suscritos por Israel y la AP prohíben a las partes tomar medidas unilaterales en cuestiones fundamentales del conflicto. Lo que de hacerlo, estos tratados se queden sin efecto. Por lo que el gobierno israelí barajea distintas posibles respuestas cada una con diferentes tonos de firmeza entre las que están: renunciar completamente a todos los acuerdos, tratados y compromisos contraídos con los palestinos; y decretar la soberanía israelí en Judea y Samaria (Cisjordania) adjuntándoselas como parte de su territorio soberano.

Pero de parte de Estados Unidos ya se ha dicho que esta medida que más que aporta al proceso de paz lo complica más, traerá también consecuencias por parte de esta administración, y quizás la que más afecte a la población palestina. Esta medida con la que ha amenazado el Congreso aprobando una pre ley que consiste en dejar de enviarle la ayuda económica que todos los años le da a la AP, y que consta ni más ni menos que la mitad del presupuesto palestino. Lo que empeorará profundamente las finanzas palestinas que ya están en números rojos.

No es descabellado pensar que con lo que sueñan los políticos palestinos es que en septiembre millones de árabes de todos los países cercanos marchen hacia las fronteras de Israel e intenten ingresar por la fuerza, suscitando un fuerte enfrentamiento entre los manifestantes y el ejército israelí que traerá miles de heridos (tal como sucedió en la frontera Israelí-Siria intentando desviar la atención sobre las matanzas de los manifestantes de la ciudad de Home)  y la presencia en los medios de comunicación mundial que demonizarán a Israel como el Estado genocida de civiles indefensos que nada tenían que estar haciendo ahí más que intentar violar la soberanía del Estado de Israel. Esto mientras se alza la tercera intifada exigiéndole a Israel que reconozca a Palestina. Aunque es ridículo pensar que lo hará justamente por presiones violentas, lo que alimentaría aun más sus dudas y exigencias en materia de seguridad.

Tomando en cuenta también que la violencia solo beneficia a Hamas, quien está en una guerra civil con la Autoridad Palestina. Son ellos los únicos que saben cómo sacarle provecho a la violencia y administrarla a su favor.

No queda otra cosa que terminar este artículo exponiendo las monumentales contradicciones de Abbas citando una de sus recientes declaraciones: “Exigimos que reconozcan al Estado Palestino pero nosotros nunca reconoceremos a Israel como un Estado Judío”.

Editorial

Por Alan Glasermann

Director de: @Israelen360

israelen360@gmail.com

La agenda Palestina en la ONU

Alentar a otra intifada palestina debe ser lo último que alguien quiera.

Por Alan M. Dershowitz

Egipto y Turquía aumentan las tensiones con Israel, la Autoridad Palestina trata de aislar al Estado judío todavía más al exigir que las Naciones Unidas acuerde otorgar reconocimiento a Palestina como un “estado”, sin una paz negociada con Israel. El presidente Mahmoud Abbas describió su libro de jugadas para buscar el reconocimiento de la ONU sin pasar por el paso de la negociación de una solución de dos estados: “Vamos a quejarnos que los palestinos hemos estado bajo la ocupación durante 63 años.”

¿Qué ocurrió exactamente hace 63 años? La ONU recomendó la partición del territorio antes conocido como el mandato británico en dos estados: uno judío y otro árabe. Israel y la mayoría del resto del mundo aceptó el plan de partición, e Israel se declaró como el estado nacional del pueblo judío. Los Estados Unidos, la Unión Soviética y todas las grandes potencias reconocieron esta declaración y la solución de dos estados que representan.

El mundo árabe rechazó por unanimidad el plan de partición de la ONU y la declaración de estadidad por parte de Israel. La población árabe dentro de Israel y en la zona reservada para un Estado árabe unido a las naciones árabes circundantes tomaron las armas, como respuesta.

En la defensa de su derecho a existir, Israel perdió el 1% de su población, muchos de los cuales eran civiles ó sobrevivientes del Holocausto. Sin embargo, el actual liderazgo palestino insiste en llamar a las heridas auto-infligidas causada por el rechazo de una solución de dos estados la “Nakba”, que significa la catástrofe.

Al afirmar que los palestinos ” se encuentra bajo ocupación durante 63 años” (a diferencia de los 44 años desde que los estados árabes atacaron a Israel en 1967 y que Israel ocupó algunas tierras de las naciones invasoras), el presidente palestino está tratando de retrasar el reloj a una época anterior al establecimiento de Israel como un Estado basado en la propuesta de la ONU de dos estados. En otras palabras, la búsqueda de reconocimiento por parte de la ONU de Palestina como un Estado, sobre la base de la denuncia del Sr. Abbas de que los palestinos han estado bajo la ocupación durante 63 años, es un intento de deshacer la obra antigua de la ONU que dio lugar a estadidad de Israel hace 63 años.

La denuncia del Sr. Abbas de la ocupación también explica por qué es tan inflexible en su negativa a reconocer a Israel como el estado nacional del pueblo judío. Todos los Estados árabes oficialmente son estados musulmanes y, sin embargo, como en 1948, ninguno de ellos está dispuesto a aceptar la existencia permanente de un estado para el pueblo judío en el Medio Oriente. Sin duda alguna, incluida la Autoridad Palestina, no están dispuestos a reconocer públicamente a Israel como un Estado, siempre y cuando el llamado derecho de retorno sigue siendo de cuatro millones de los llamados refugiados que, si iban a regresar en masa, Israel pronto se convertiría en otro estado árabe.

 Mahmoud Abbas es generalmente un hombre razonable, y muchas de las cosas que ha dicho recientemente sobre la necesidad de la solución de dos estados también son razonables. Pero habla con un doble discurso: una para el consumo de la comunidad internacional y el otro para el consumo de la calle palestina. Su denuncia de una ocupación de 63 años está claramente diseñado para señalar a sus electores que no va a renunciar a la meta de convertir a Israel en un estado palestino.

 Si la Asamblea General reconoce a Palestina como un Estado sin la necesidad de negociar con Israel, que, en efecto, estará socavando muchas de sus propias resoluciones anteriores, así como numerosos acuerdos bilaterales alcanzados entre Israel y la Autoridad Palestina. Tal reconocimiento son un retroceso de las perspectivas de una resolución pacífica y negociada, que a su vez fomentan el uso de la violencia de los palestinos frustrados que no ganarán nada en concreto de esta acción hueca en la ONU, de la cual se espera mucho.

Vimos lo que sucedió cuando el pueblo palestino estuvo cerca de lograr estadidad en 2000-’01 -una posibilidad que fue destrozado por el rechazo de Yasser Arafat del plan de paz de Clinton y Barak-. El rechazo de Arafat, que incluso el embajador saudita en los EE.UU. para ese momento, Bandar bin Sultan, más tarde lo llamo un “crimen” contra el pueblo palestino, dio lugar a una insurrección sangrienta conocida como la intifada de los palestinos, en la que miles de palestinos e israelíes fueron asesinados. La ONU será responsable de cualquier derramamiento de sangre resultante si alimenta las llamas de la violencia, elevando las expectativas palestinas al tiempo que reduce las perspectivas de una paz negociada.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha instado a los palestinos a regresar de inmediato a la mesa de negociaciones sin condiciones previas. No hay ningún inconveniente en hacerlo, ya que todo sería entonces sobre la mesa de negociación, incluyendo las fronteras, el derecho al retorno, el reconocimiento de Israel como el Estado-nación del pueblo judío, los asentamientos y cualquier otra cosa que los palestinos buscan como parte de una solución negociada la propuesta de la ONU de dos estados de paz.

El trabajo de la ONU es promover la paz, no retrasarlo. Así que en lugar desalentar las negociaciones con el reconocimiento prometido, la ONU debe exigir que la dirección palestina y el gobierno israelí comiencen inmediatamente las negociaciones sin condiciones previas. Eso sería un paso positivo.

Traducido al Español por @HasbaraEsp

El día después de Palestina

El reconocimiento de la ONU de un Estado palestino, esfuerzo cuestionable internacional para eludir la responsabilidad.

En tres semanas, un Estado palestino soberano sera casi seguro bienvenido a las Naciones Unidas – si no por el Consejo de Seguridad de la ONU entonces como un “Estado no miembro” de la Asamblea General. Celebraciones en todo el mundo en honor a el nuevo Estado palestino, sin duda, se llevarán a cabo. Por desgracia, este festival será en honor a un desarrollo superficial, una ilusión de triunfo. En realidad, el reconocimiento de un Estado palestino en el actual clima político no va a resolver ninguno de los asuntos pendientes del conflicto palestino-israelí, sólo los agravan.

He aquí un recordatorio ominoso: la ONU dariá el reconocimiento de un Estado cuyo gobiernos mantienen una dudosa legitimidad entre su propia población, es criticado por la corrupción y la profunda lucha interna, carece de control sobre las células terroristas que atentan contra los esfuerzos de paz, esta muy mal manejado y es completamente dependiente de la industria israelí. El mundo va a votar para la existencia de un estado el cual debe en gran parte su sustento a las donaciones de la comunidad internacional y las transferencias fiscales israelíes.

El acuerdo de reconciliación entre Fatah y Hamas ha demostrado ser un fracaso y nunca estuvo cerca de ser implementado – y puede que nunca sea. Abbas rechazó recientemente el reconocimiento de Israel como Estado judío. Los recientes ataques terroristas y los ataques con cohetes procedentes de Gaza han demostrado que los grupos terroristas como Hamas poseen un poder político y militar de considerable sobre la Franja de Gaza. La cooperación entre los organismos de seguridad israelí con Fatah han minimizado los atentados provenientes de la Ribera Occidental, a pesar de que no pudo prevenir la masacre de Itamar u otros asesinatos recientes. ¿Son estas señales positivas que apuntan a una nación preparada para ser un Estado?

Cualquier persona que se esfuerza para predecir las consecuencias de la candidatura palestina es imprudente, sin embargo, comentaristas de los medios y los políticos están barajando a través de los escenarios previsibles. A gran escala disturbios, protestas pacíficas, enfrentamientos violentos, y la guerra regional – todo es posible. Los resultados de la Primavera Árabe (o falta de ella) ya nos demostró que el Medio Oriente es volátil, errático e impredecible. Sin embargo, una cosa está clara: el voto no hará nada para favorecer los intereses de los israelíes o palestinos, y sólo puede servir como un momento crítico de división en una época ya menos de estelar de relaciones israelí-palestinas.

Aunque la definición de “estatalidad” por las normas del derecho internacional puede ser problemático, los cuatro criterios principales son: (a) una población permanente, (b) límites definidos, (c) un gobierno eficaz y (d) capacidad de mantener relaciones con otros Estados. La Autoridad Palestina no cumple con al menos dos si no tres, de estos criterios.

Solución Ficticia

Los palestinos merecen libertad, justicia, seguridad y auto-determinación. Sin embargo, un Estado palestino debe ser establecido a través de un acuerdo de paz global y viable. Necesitamos negociaciones que ofrezcan soluciones reales a los problemas difíciles por la que la estadidad esta destinado a aliviar. Por el contrario, la actual apuesta en la ONU busca eludir la responsabilidad de resolver los problemas de gran magnitud internos y externos entre israelíes y palestinos, los problemas deben resolverse antes de otorgar la estadidad a una población que, a partir de ahora, parece muy mal preparados para ello.

Algunos observadores sostienen que el reconocimiento en la ONU obligue a Israel, a finalmente darse cuenta de su presencia en Cisjordania es inaceptable para la comunidad internacional. Sin embargo, las consecuencias reales de tal reconocimiento varían considerablemente dependiendo de a quién se pregunte. Muchos analistas parecen coincidir en que la apuesta actual probablemente no tendrá consecuencias prácticas. Es razonable suponer que el reconocimiento en la ONU provoque enfrentamientos entre los nacionalistas palestinos, los colonos y soldados israelíes.

Por supuesto, la amenaza de un mayor aislamiento internacional y el boicot contra Israel es también razonable, pero el auténtico progreso no vendrá – y nunca será – de la acción unilateral o juegos de poder en este conflicto, sino a través de acuerdos mutuos y negociaciones significativas.

Muchas naciones en todo el mundo quieren lavarse las manos del conflicto árabe-israelí y librarse de un problema que ha sido una fuente de inmensa tensión política y la violencia durante más de cuatro décadas. Sin embargo, la actual apuesta en la ONU no vendrá a lavar la sangre de miles de vidas judías y palestinas que se han perdido en este conflicto, y la solución de la declaratoria un estado ficticio, ciertamente no impide que la sangre vuelva a ser derramada. De hecho, puede alentarlo.

La próxima votación sobre un estado palestino en septiembre es un intento de una solución rápida, otro ejemplo por parte de la comunidad internacional para evadir la responsabilidad e imponer por la fuerza un progreso en un conflicto intratable. Este enfoque será un grave error. Afortunadamente para los países, las consecuencias de ese reconocimiento, probablemente no dará lugar a la violencia, atentados, tiroteos o la pérdida de vidas inocentes en sus respectivos países, como aquí le en nuestra región.

Abbas, Erekat y otros han afirmado que la actual apuesta de la ONU no tiene la intención de aislar a Israel. Sin embargo, a menos que la apuesta en la ONU sea retraída – varios altos dirigentes de la Autoridad Palestina lo han recomendado – los dos países estarán aislados: Israel de la comunidad internacional y Palestina de la realización de sus verdaderas aspiraciones a la soberanía y auto-determinación.

El derecho al retorno, Jerusalén, las fronteras reconocidas, la libertad de movimiento, los asentamientos, la seguridad y cuestiones de comercio sólo se resolverá mediante negociaciones, no el reconocimiento simbólico o declaraciones vacías. Siempre y cuando ambas partes son culpables de negarse a volver a la mesa de negociaciones, será en detrimento de todos los que desean ver una salida pacífica a este conflicto.

Por: Avi Yesawich

Traducido al Español por : @HasbaraEsp